¿Acaso la edad me alcanzo?, Será que no hay vuelta atrás. Ya no hay oportunidad para ser la niña que debí.
No sé lo que se siente, no sé como se hace.
Siempre cuidando hermanos, primos, sobrinos. Conviviendo y escuchando conversaciones de adultos, siempre quieta y tranquila sin hablar, sin reír, sin llorar. Siempre bien vestida, sin una mancha de suciedad, nunca hubo pleitos, nunca hubo raspones en mis manos ni rodillas, los pantalones siempre nuevos, mi habitación arreglada.
Sintiendo el peso de ser el ejemplo de los más pequeños y el orgullo de los adultos.
Solo libros y muchos más libros, junto con mi incondicional dulce soledad; mis dos grandes amores, quienes me llevaron a viajes y vidas que jamás podré alcanzar.
Sintiendo el peso de ser el ejemplo de los más pequeños y el orgullo de los adultos.
Solo libros y muchos más libros, junto con mi incondicional dulce soledad; mis dos grandes amores, quienes me llevaron a viajes y vidas que jamás podré alcanzar.
Todo el tiempo necesito un abrazo más, un beso más, una sonrisa, un llanto, un berrinche, un consuelo. Tal vez no es que quiera volver a ser niña, pero es el luto de esa pequeña que se convirtió en adulto mucho antes que los demás.
- De nuevo es tiempo de decir "hasta luego pequeña". No llores, entiende que no te diré adiós. Vendré a visitarte en las noches antes de dormir. Te daré un tierno beso en la frente que demostrara cuanto te extraño; abrazos que necesitaras porque te no te muestro a los demás, y te contaré tiernos cuentos llenos de fantasías que ambas quisiéramos volver realidad. Después de que te quedes dormida, te diré la verdad; que sufro porque no estas en mi día a día. Te daré otro beso; este será por culpabilidad, porque de nuevo, porque aun no puedo dejarte regresar.
Entiende, eres mi mayor tesoro y no puedo verte sufrir más.
- De nuevo es tiempo de decir "hasta luego pequeña". No llores, entiende que no te diré adiós. Vendré a visitarte en las noches antes de dormir. Te daré un tierno beso en la frente que demostrara cuanto te extraño; abrazos que necesitaras porque te no te muestro a los demás, y te contaré tiernos cuentos llenos de fantasías que ambas quisiéramos volver realidad. Después de que te quedes dormida, te diré la verdad; que sufro porque no estas en mi día a día. Te daré otro beso; este será por culpabilidad, porque de nuevo, porque aun no puedo dejarte regresar.
Entiende, eres mi mayor tesoro y no puedo verte sufrir más.