domingo, 19 de abril de 2015

Capítulo I



Hermosa Guajira enamorada.





Mírate, hermosa sitiera,
en el espejo del río;
ven a beberte el rocío
de la rosa tempranera.


Verás el agua ligera
del rumoroso caudal
tan limpio como el cristal,
que constantemente llega
al torrente, salta y juega
con las flores del juncal.



-Leoncio Yanes- 





Muchas veces escuche que me decías "Mi hermosa Guajira, como me tienes enamorado, eres mas que divina, eres la mujer de mi vida". Siempre te pregunte porque me decías Guajira pero lo único que escuche de tus dulces labios era "lo sabrás pronto". Con el paso del tiempo, cada vez que te escuche llamarme "mi tierna Guajira" siempre iba acompañado de distintos bellos mensajes. Una noche; mientras me quedaba dormida entre tus brazos, acariciabas mi cabello y llenabas mi frente con tiernos besos, me explicabas que era tu Guajira porque yo era una mujer fuerte, trabajadora, tímida, con modales rústicos, que era hermosa y bella, que entrega todo y lo mejor de mi, en cualquier momento, a todo ser vivo.

Ahora con certeza puedo decir que había momentos en los que en verdad me amabas, que de verdad éramos uno solo. Eramos dos entes, una misma alma, un solo y apasionado amor. Son esos los recuerdos que aniquilan poco a poco mi corazón. Pero no he de pensar en ellos, desde el primer tropezón decidí poner los buenos momentos antes que cualquier malo. ¿Mala decisión?, a veces, en fin.


Escuche miles de veces como llamabas a otras niñas de la misma forma que a mi, muchas veces me lastimaste por ello, pero algo que nunca escuche le llamaras a alguien Guajira, solo a mi. No se si solo en mi veías o ves esa mujer pero lo agradesco. Gracias de todo corazón, pues sin saberlo ni quererlo, me haz recordado que tengo fuerza sin importar que tan malo sea el panorama, que soy una mujer con mucho amor y que no debe de temer darlo, que soy una mujer tímida, sí pero siempre decidida y audaz, una mujer soñadora. Es hermoso cuando la persona que amas puede notar un poco de quien eres sin necesidad de decirle y hacerte ver que requieres de pronta atención.


Hermosa Guajira enamorada, enamorada de un hombre distinto a ella, un hombre de otro mundo, un hombre que verá siempre por él antes que por ella, un hombre que la gano a base de frases bonitas y promesas incumplidas, ¡Pobre Guajira! que aún espera llena de anhelo y amor el regreso de su amor.





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