Infancia...
¿Acaso la edad me alcanzo?, Será que no hay vuelta atrás. Ya no hay oportunidad para ser la niña que debí.
Ya no podré reír como loca, saltar en la cama, nunca tendré la oportunidad de hacer berrinches, ni de recibir amor incondicional lleno de abrazos cuando me raspe la rodilla. Y todo por que la vida me dio momentos que solo un adulto podría sobrellevar. Termine dejando a un lado esa infancia tan amada por todos, tan deseada por los adultos. Pero este no es mi caso, yo solo quisiera poder vivirla ...tan solo una vez.
No sé lo que se siente, no sé como se hace.
Siempre cuidando hermanos, primos, sobrinos. Conviviendo y escuchando conversaciones de adultos, siempre quieta y tranquila sin hablar, sin reír, sin llorar. Siempre bien vestida, sin una mancha de suciedad, nunca hubo pleitos, nunca hubo raspones en mis manos ni rodillas, los pantalones siempre nuevos, mi habitación arreglada.
Sintiendo el peso de ser el ejemplo de los más pequeños y el orgullo de los adultos.
Solo libros y muchos más libros, junto con mi incondicional dulce soledad; mis dos grandes amores, quienes me llevaron a viajes y vidas que jamás podré alcanzar.
Todo el tiempo necesito un abrazo más, un beso más, una sonrisa, un llanto, un berrinche, un consuelo. Tal vez no es que quiera volver a ser niña, pero es el luto de esa pequeña que se convirtió en adulto mucho antes que los demás.
- De nuevo es tiempo de decir "hasta luego pequeña". No llores, entiende que no te diré adiós. Vendré a visitarte en las noches antes de dormir. Te daré un tierno beso en la frente que demostrara cuanto te extraño; abrazos que necesitaras porque te no te muestro a los demás, y te contaré tiernos cuentos llenos de fantasías que ambas quisiéramos volver realidad. Después de que te quedes dormida, te diré la verdad; que sufro porque no estas en mi día a día. Te daré otro beso; este será por culpabilidad, porque de nuevo, porque aun no puedo dejarte regresar.
Entiende, eres mi mayor tesoro y no puedo verte sufrir más.